8 de octubre de 2018

Necesitamos puentes, no murallas...

El 20 de enero de 2017 se efectuó el cambio de mando en Estados Unidos, asumiendo la presidencia un polémico candidato cuya principal promesa de campaña fue: “Yo construiré una gran muralla en nuestra frontera sur, y haré que México pague por ese muro” porque a su juico “México manda a su gente, pero no manda lo mejor. Está enviando a gente con un montón de problemas… Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores…”. Declaraciones, sin duda, prejuiciosa y absurdas. Permítanme una reflexión, “Necesitamos construir puentes, no murallas”.
 
Vivimos tiempos difíciles. Tiempos en que la Biblia ha señalado que “oiréis de guerras y de rumores de guerras… Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres y terremotos en diferentes lugares”; tiempos en los que “…por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”.
 
Sin duda los desastres naturales y los conflictos bélicos están generando dolor, muerte y desesperanza en los corazones de las personas alrededor del mundo. Por eso, creo que hoy, más que nunca en la historia de la humanidad, necesitamos construir lazos que nos unan como personas, como familias, como nación y nos ayuden a superar y sobreponernos de estas calamidades y dejar establecer barreras físicas o simbólicas amparadas en diferencias ideológicas, de raza, religión, género, etc. Podemos hacerlo mejor y podemos ser mejores. No solo eso, Debemos ser mejores.
 
A pesar de lo difícil de la senda y aun cuando las crisis a veces sacan lo peor de nuestros corazones también pueden sacar lo mejor. Veo alrededor del mundo grandes muestras de solidaridad y gestos que dan testimonio que aún podemos tener fe en las personas. Soy un optimista en el futuro. Reitero: “NECESITAMOS CONSTRUIR PUENTES, NO MURALLAS”

Un abrazo,
Marco Castro